Justicia y media (I)

Todos los profesionales que manejan cifras diariamente, saben que los números pueden y son utilizados frecuentemente de manera arbitraria para dar validez a todo tipo de argumentación en favor o en contra de una causa.

El matrimonio Clark era una joven pareja inglesa, ambos abogados. Tuvieron a su primer hijo en septiembre de 1996 que moría de forma súbita a las once semanas. Sally Clark logró recuperarse de la depresión que le sobrevino para el embarazo de su segundo hijo, que nacía en noviembre de 1997. A las ocho semanas de vida el bebé aparecía de muerto sin explicación aparente.  En ambos casos Sally estaba sola con los niños y en ambos casos tenían signos de pequeños traumatismos, tal vez provenientes de posibles acciones de resucitación.

Sally y su marido eran arrestados en Febrero de 1998 acusados del asesinato de sus dos bebés. Tras dar a luz a su tercer hijo fue condenada por un jurado popular a cadena perpetua en Noviembre de 1999.

La prueba más contundente, la aportó un prestigioso profesor en Pediatría y presisente del Royal College of Paediatricians, Sir Roy Meadow,  celebre por sus estudios sobre el Síndrome de Münchausen (en el que los padres causan constantes daños a sus hijos menores para tenerlos enfermos de forma voluntaria), y famoso por haber acuñado la siguiente ley: “una muerte súbita de un bebé es una tragedia, dos es sospechosa y tres es un asesinato salvo que se demuestre los contrario”.

Sir Meadow presentó al jurado que la probabilidad que Sally hubiese perdido a sus dos bebés por muerte súbita era de 1 entre 73 millones. El cálculo lo había realizado elevando al cuadrado la probabilidad media que una familia no fumadora perdiese a un bebé por muerte súbita: 1 entre 8.500 casos.

Todo parecía razonable, y el jurado actuó en consecuencia… ¿o no?.

Pongamos un ejemplo: la probabilidad de sacar dos unos seguidos en un dado es 1 entre 36, (1/6 x 1/6). Pero si decimos que la probabilidad que alguien sea condenado por robo en España es de 1 entre 1.000 personas, ¿podemos afirmar que la probabilidad que esa persona sea condenada por robo una segunda vez es de 1 entre 1.000.000?. De ser así significaría que en España no debería haber de media más de 45 personas condenadas dos o más veces por robo.

Como se demostró posteriormente gracias a la intervención de la Royal Statistical Society, la probabilidad de que una pareja que ha perdido a un bebé por muerte súbita pierda a un segundo bebé de la misma manera es aproximadamente de 1 entre 200.

A pesar de las pruebas y evidencias aportadas, hicieron falta dos apelaciones para que la sentencia fuese finalmente revisada y Sally Clark fuese puesta en libertad en enero del 2003.

Sir Roy Medow fue destituido de sus cargos públicos y se reabrieron los casos de otras madres sentenciadas en los que había participado como experto de la acusación.

La mañana del 17 de marzo del 2007, hace menos de un mes, Sally Clark amanecía muerta en su propia casa, cerrando de este modo uno de los más tristes y conocidos errores cometidos por la justicia británica en los últimos años.

Una respuesta a “Justicia y media (I)

  1. Pingback: El caso de Sally Clark « Pseudópodo

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